Claves para la producción audiovisual de eventos

Dentro de la producción audiovisual, la producción de eventos de todo tipo es una de las especialidades que mayor importancia ha ido cobrando en los últimos tiempos, especialmente por parte de las empresas que pueden utilizar este tipo de vídeos para incrementar su visibilidad y ganar seguidores y clientes a través de los nuevos medios digitales.

Al igual que el resto de producciones audiovisuales, también los eventos requieren de un largo proceso de trabajo, que pasa por las mismas fases de pre – producción, producción y post – producción, y en el que profesionales de las más variadas disciplinas (publicistas, creativos, productores, cámaras, fotógrafos, ayudantes, realizadores directores…) han de unir sus conocimiento y experiencia de manera sumamente coordinada y colaborativa.

Sin embargo, la producción de eventos guarda una característica que la hace diferentes a otro tipo de producciones audiovisuales: los eventos se desarrollan en directo y, por lo tanto, tan sólo existe una oportunidad. Por esta razón es necesario prestar esencial atención a algunos aspectos clave con el fin de que la producción audiovisual de un evento acabe siendo un verdadero éxito.

En los eventos, es más importante que nunca contar con toda la información posible sobre los mismos y por ello, las reuniones con el cliente deben estar enfocadas a obtener todos los detalles: duración, número de asistentes, localización, etcétera.

También debemos prestar especial atención a los espacios, visitándolos de antemano, varias veces si es necesario, con el fin de conocerlos al milímetro, averiguar el espacio con el que contamos para desenvolvernos allí, evaluar la luminosidad, etcétera.

El guion que elaboramos debe estar detallado al máximo, sin dejar lugar a la duda ni la improvisación. También es muy conveniente realizar varios ensayos previos, como en las obras de teatro, para detectar todo aquello que se deba corregir y mejorar.

Y por último, dado que se trata de un evento en directo, lo aconsejable es que sea sólo una persona la que de las instrucciones: directrices contradictorios pueden resultar fatales, especialmente en momentos clave del evento.