Posar frente a una cámara no es tan complicado como parece, pero puede resultar más sencillo y llevadero teniendo algunas pautas y recomendaciones. A primera vista las sesiones de fotos pueden parecer un poco intimidatorias, provocando nervios traicioneros que llevan a imágenes forzadas y tensas. Para evitar esas tensiones lo principal es confiar en los profesionales de la sesión y seguir sus consejos. Intentarán crear un ambiente distendido con el fin relajar al modelo.

Antes de comenzar la sesión conviene llegar descansado, después, con la ayuda del maquillaje, la peluquería y el vestuario los nervios se irán disipando poco a poco. A la hora de posar mucha gente comete el error inconsciente de contener la respiración, es importante acordarse de respirar y dar una sensación de tranquilidad. Las posturas han de tener presencia con sensación de dinamismo, una postura floja afecta al estado de ánimo de la fotografía.

Para añadir variedad al book fotográfico se intercalan las sonrisas con otros gestos: risa, ceño fruncido, sorpresa, etc. Las expresiones faciales pueden ensalzar enormemente una pose. Evitar mirar directamente al objetivo de la cámara, salvo cuando el fotógrafo lo indique, es una técnica muy usada para mejorar la calidad de la sesión. Mirar hacia los extremos mezclando poses de cabeza y miradas. De la combinación de expresiones faciales junto a los movimientos de cabeza y las miradas nacen grandes poses.

Si te regalan una sesión de fotos no tienes porque preocuparte, simplemente disfruta y déjate llevar por los profesionales que te orientarán con su experiencia.

Un abrazo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *