¿Qué tipos de productoras audiovisuales existen?

La producción audiovisual consiste esencialmente en la creación de contenidos de vídeo mediante la captura de imágenes en movimiento o sucesión de imágenes fijas con diversos efectos que generen la animación.

De esta definición y de la propia experiencia podemos deducir una amplia variedad de aplicaciones: la producción de programas de televisión, spot de televisión, vídeos corporativos, vídeos de bodas, vídeos de comuniones, vídeos de bautizos, vídeo – presentaciones, vídeos de eventos, vídeo – currículums, etcétera.

Así, la producción audiovisual sería la creación y entrega de un producto acabado, el vídeo, el cual pude presentarse en diferentes formatos. Si este vídeo acabado cuenta con una tipología tan variada, igual de variada será la tipología de productoras audiovisuales que en la actualidad podemos encontrar.

A pesar de ello, discernir en los tiempos presentes entre tipos de productoras audiovisuales en función del tipo de producto audiovisual que producen resulta una tarea altamente complicada, casi imposible. La razón en tan sencilla como que prácticamente no existe ninguna empresa de producción audiovisual que se dedique única y exclusivamente a un solo tipo de producto. Imaginemos algunos ejemplos. Un estudio de fotografía profesional generalmente también realiza vídeos de bodas; pero también vídeos de comuniones, vídeos de bautizos y, en muchos casos, también vídeo – presentaciones o vídeos de eventos. ¿Cómo podemos entonces meterlo en uno u otro “cajón”?

Otro ejemplo. Actualmente las diferentes cadenas de televisión no realizan de primera mano sus producciones si no que las encargan a una determinada productora audiovisual o la escogen de entre su catálogo sin embargo, estas productoras no sólo realizan series, o programas, o tv movies, o documentales, sino que suelen producir cualquiera de estos formatos o géneros indistintamente. En este caso hablaríamos de productora para televisión, siempre y cuando sólo produzca contenidos para televisión.

Por tanto, sólo podemos hablar, por ejemplo, de una productora de cine cuando nos encontremos con una productora audiovisual que sólo produzca películas de forma exclusiva.